
Sucede en los lugares más insospechados y logicamente en lugares que nos son comunes y habituales.Elegantes u ordinarias, trascendentales o insignificantes, reiteradas o espectáculos únicos. Allá donde nos encaminamos, huímos o dispersamos, aparece una y en un movimiento más o menos reflejo e involuntario la “robamos”.
Me estoy refiriendo a las conversaciones ajenas.No confundir con el maltrecho “cotillear” ,una especie de necesidad solapada de pasatiempo, en el que discurre una reciprocidad indirecta entre al menos dos sujetos sobre un tercero y del que la psicología se ha encargado de detallar tanto sus beneficios como sus aspectos desfavorables.Lo nuestro es otra cosa, discurre por un camino más directo y natural en su proceder y no hay “daños” a terceros.
Aún así, no goza de buena prensa tampoco. Solemos autocensurar este tipo de acción y maniaobras , como por ejemplo con un “El otro día oí dos chicos en el metro….” cuando en realidad queremos decir “El otro día escuché a dos chicos en el metro…” . Pero ya se sabe que el que aservera que no roba, de algún modo miente.
La gente de este blog lo tiene muy claro no reniegan de ellas sino que más bien las comparten y clasifican.
http://conversacionesajenas.com/
Un Saludo.